Más del 64% de la población de Piura, equivalente a 1 millón 357 mil personas, se encuentra en alto riesgo ante inundaciones por lluvias intensas, según datos del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (CENEPRED). La alerta cobra relevancia ante el pronóstico del Senamhi de precipitaciones por encima de lo normal durante noviembre y diciembre, meses en los que la región deberá afrontar nuevamente la temporada de lluvias.
De acuerdo con la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES), las inundaciones podrían afectar a 396 mil viviendas, 812 establecimientos de salud y más de 2,600 colegios vulnerables. El economista Germán Vega advirtió que las autoridades deben priorizar acciones anticipadas para proteger a la población y garantizar la continuidad de los servicios básicos y las actividades económicas frente a lluvias más intensas.
Sin embargo, la inversión en prevención presenta limitaciones. REDES identificó que cuatro de los cinco proyectos destinados a proteger y reparar infraestructura hídrica comenzaron el 2026 con un presupuesto inicial de cero soles y recibieron recursos durante el año. Aunque actualmente figuran con el 100% de avance, la mayoría corresponde a intervenciones menores, algunas con presupuestos que apenas superan los S/20 mil.
Preocupación por proyectos
Una de las principales preocupaciones es el proyecto de mejoramiento del drenaje pluvial entre las avenidas Loreto, Málaga y Bolognesi, y la ribera del río Piura. La obra pasó de un presupuesto inicial superior a S/43 millones a uno modificado de S/14.3 millones y registra un avance del 68%, pese a la proximidad del periodo crítico de lluvias. A ello se suma el proyecto de manejo integral del río Piura, cuya culminación está prevista para el 2034.
Ante este escenario, REDES exhortó a las autoridades a mantener una política permanente de prevención y fortalecer la inversión para reducir los daños que podrían sufrir las familias, la infraestructura pública y las actividades productivas. La organización remarcó que anticiparse a las emergencias es fundamental para proteger a la población y evitar mayores costos económicos y sociales para la región.



