El corte del servicio de agua potable programado del 1 al 15 de diciembre amenaza con provocar uno de los mayores golpes económicos recientes en Piura y Sullana. Así lo advirtió el economista Raúl Martínez Luna, quien estima que más de 700 mil ciudadanos y entre 150 mil y 200 mil viviendas afrontarán serias dificultades operativas y financieras durante los días de restricción.
Solo en Piura, Castilla y Veintiséis de Octubre —que concentran cerca del 60% de la población provincial, es decir, alrededor de 550 mil habitantes— la afectación será directa. De ese total, precisa Martínez, el 70% pertenece a los niveles socioeconómicos D y E, con menor capacidad económica para asumir gastos adicionales como cisternas o agua embotellada. Un 27% pertenece al nivel C, mientras que solo el 5% corresponde a familias con ingresos suficientes para asumir costos elevados sin comprometer sus finanzas.
“En términos reales, el 95% de la población urbana de Piura no está en condiciones de enfrentar un periodo prolongado sin un abastecimiento regular, porque sus ingresos no lo permiten”, enfatizó el especialista. Si se suman Sullana y Bellavista —donde el corte también tendrá impacto— la cifra total de afectados asciende a 700 mil personas, especialmente en zonas vulnerables donde el servicio ya es precario.
Negocios podrían paralizar o elevar sus costos operativos
Martínez Luna explicó que los sectores que dependen directamente del agua —como restaurantes, panaderías, hoteles, cafeterías, lavanderías, peluquerías y clínicas— podrían reducir sus operaciones o incluso cerrar temporalmente, debido a la imposibilidad de mantener procesos mínimos de preparación de alimentos, limpieza e higiene.
“La falta de agua obligará a muchos negocios a recurrir a cisternas o agua embotellada, incrementando sus costos operativos en un periodo donde la demanda ya es inestable”, señaló. Este incremento, sumado a la caída del flujo de clientes desde las viviendas, generaría pérdidas acumulativas.
Incluso comercios que no consumen agua de manera intensa —como tiendas de barrio, mercados y minimarkets— sentirán el golpe. “Si las familias tienen limitaciones para actividades domésticas básicas, comprarán menos y saldrán menos, lo que reducirá la facturación diaria y afectará a miles de pequeños emprendedores”, advirtió.
El economista recordó que numerosas familias en Piura ya vienen pagando entre S/ 50 y S/ 60 por tanque de agua, lo que, dependiendo del consumo, puede elevar el gasto mensual hasta S/ 120 o S/ 180. “Un corte de agua de este tipo profundiza una crisis que ya existe, porque muchas viviendas dependen de cisternas desde hace meses”, sostuvo.
PECHP y EPS Grau aseguran continuidad
El Proyecto Especial Chira Piura informó que el corte forma parte de trabajos de mantenimiento preventivo y correctivo en la infraestructura hidráulica del Sistema Chira-Piura. Aseguró que la restricción de 15 días afecta principalmente a los usos productivos, mientras que para la población solo habrá un recorte real de 2 días en la PTAP de Curumuy.
Por su parte, EPS Grau anunció un plan de contingencia que incluye remanentes de agua, operación de pozos las 24 horas y abastecimiento mediante cisternas en caso de bajas presiones. También habrá resguardo policial en las captaciones para garantizar la seguridad del recurso.
Pese a ello, los empresarios y ciudadanos mantienen la preocupación por el impacto económico. El 28 de noviembre se realizará una reunión entre el Gobierno Regional, EPS Grau y el PECHP para definir medidas adicionales que aseguren la estabilidad del servicio.




