El Comité Local Sechura del Colegio de Ingenieros del Perú reiteró su rechazo a la intervención que busca derivar las aguas del río Piura hacia el dren 13.08 y, posteriormente, al dren Sechura, pasando por la zona norte de la ciudad. La organización solicitó dejar sin efecto el proyecto de limpieza, descolmatación y conformación de bordos en la bifurcación hacia el río Loco, autorizado bajo la modalidad de obras por impuestos, al considerar que esta alternativa representa un riesgo para la población y la economía provincial.
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Los ingenieros sostienen que el dren Sechura no tiene capacidad para soportar mayores caudales. Como antecedente, recordaron que durante el fenómeno El Niño de 1998, cuando recibió aproximadamente 500 metros cúbicos de agua por segundo, la ciudad quedó inundada, con afectaciones principalmente en los sectores oeste y norte. Advirtieron que una nueva crecida también podría perjudicar a los distritos de Cristo Nos Valga, Bernal y Rinconada Llicuar, así como a las actividades agrícolas y otros sectores productivos.
Otro de los riesgos señalados es el funcionamiento de las cuatro obras de evacuación pluvial construidas en la ciudad de Sechura, cuyas descargas desembocan en el dren del mismo nombre. Según el comité, si este cauce recibe un mayor volumen de agua y aumenta su nivel, los sistemas de drenaje urbano podrían dejar de evacuar adecuadamente las lluvias, lo que incrementaría el peligro de aniegos e inundaciones dentro de la ciudad.
Respetar Plan Maestro del río Piura
Ante este escenario, la organización pide respetar la alternativa contemplada en el Plan Maestro del río Piura, que plantea conducir las aguas hacia la zona de Reventazón. Los ingenieros señalan que esta propuesta es resultado de estudios desarrollados por profesionales de distintas especialidades y socializados con diversas instituciones. En ese sentido, consideran que la salida por Reventazón debe priorizarse frente a otras opciones que, según advierten, podrían comprometer a poblaciones y sectores económicos de Sechura.
La ruta alternativa propuesta contempla conducir las aguas desde la laguna Ramón, a través del canal Chutuque, hacia Pampa Salinas, por el lado este de la carretera Piura-Chiclayo. El recorrido incluiría un tramo de encauzamiento paralelo a esta vía, pasando por las zonas de las dunas Julián Chico y Julián Grande, que actualmente obstruyen el cauce. Desde allí, el agua sería dirigida hacia los puentes modulares ubicados en el kilómetro 5.5 de la carretera Bayóvar-Chiclayo, recogiendo también las aguas del río Cascajal que discurren por ese sector.
Posteriormente, el flujo continuaría hacia la laguna La Niña hasta llegar a Reventazón, aprovechando las depresiones naturales del terreno, cuyas cotas se encuentran por debajo del nivel del mar y permitirían captar temporalmente las aguas fluviales antes de su salida al mar. El comité sostiene que esta alternativa facilitaría la evacuación del agua sin afectar infraestructura ni centros poblados y evitaría incrementar el caudal que ingresa por el estuario de Virrilá.

Riesgo
Esta última preocupación está relacionada con el riesgo que, según los ingenieros, podría enfrentar el centro poblado Parachique-La Bocana, así como la actividad productiva vinculada a los recursos hidrobiológicos. El pronunciamiento también señala que la ruta hacia Reventazón evitaría las afectaciones que, a su juicio, podría generar la propuesta de salida por San Pedro y Chulliyachi sobre poblaciones y actividades pesqueras y agrícolas.
Además de reducir los riesgos de inundación, el comité sostiene que la alternativa permitiría aprovechar temporalmente las lagunas para la pesca continental y favorecería a los agricultores mediante la siembra de cultivos de temporada, con posibles mejoras en sus ingresos. Asimismo, plantea que la captación de agua contribuiría al desarrollo de los ecosistemas de flora y fauna y abriría oportunidades para impulsar el turismo en la zona.
Por estas razones, el Comité Local Sechura del Colegio de Ingenieros del Perú recomienda dejar sin efecto la intervención prevista y exhorta a la Municipalidad Provincial de Sechura, al Gobierno Regional, a la Autoridad Nacional del Agua y a las demás instituciones involucradas a evaluar la propuesta y pronunciarse.




