Un nuevo ataque armado estremeció al distrito de Castilla. Tres integrantes de una misma familia, un padre y sus dos hijos murieron a balazos la noche del jueves 29 de octubre, luego que sicarios interceptaran la camioneta en la que se desplazaban por la calle Sinchi Roca, en el asentamiento humano Chiclayito. Un cuarto ocupante resultó gravemente herido y permanece internado en una clínica privada de la urbanización Miraflores, con pronóstico reservado.
Las víctimas fueron identificadas como Rigoberto Golles Girón y sus hijos John Evert Golles Herreros y Carolina Golles Herreros. El ataque ocurrió cuando regresaban del mercado de Piura, donde se dedicaban al comercio. Según la información proporcionada, los delincuentes aprovecharon que la camioneta de placa P40-102 redujo la velocidad al pasar por un rompemuelle para abrir fuego en repetidas ocasiones. Se habrían efectuado más de 20 disparos, lo que provocó el pánico entre los vecinos.
Detrás de esta masacre habría una disputa familiar que se remonta a julio de 2025, cuando Rey Bernardo Golles Herreros (28), conocido como «Rey Golles», falleció víctima de un ataque a balazos cuando conversaba en la vía pública, en la intersección de las calles César Vallejo y Talara, cerca de la comisaría de El Indio. Pese a que en aquel momento lo trasladaron a la clínica Miraflores, falleció debido a múltiples impactos de bala en distintas partes del cuerpo.
Sindican al clan de «Los Portillas»
A partir de ese homicidio, la familia Goyes buscó justicia a través de la Policía y Ministerio Público, originándose un enfrentamiento entre los familiares de la víctima y el clan de «Los Portillas», cuyos integrantes estarían detrás del crimen. Como parte de las investigaciones, la Policía logró capturar a algunos presuntos implicados. Según las versiones que forman parte de las indagaciones, Rigoberto Golles Girón habría proporcionado información que permitió identificar a los involucrados en el asesinato de su hijo.
Tras el reciente triple homicidio, Olinda Golles, familiar de los fallecidos, señaló públicamente al clan «Los Portillas» como presunto responsable del ataque y aseguró que sus parientes habían recibido amenazas. Sin embargo, esta versión forma parte de las investigaciones por parte de la Policía Nacional.
La Policía investiga si la masacre de Chiclayito está directamente relacionada con el asesinato de «Rey Golles» y busca identificar a los autores materiales e intelectuales. El caso vuelve a poner en evidencia la gravedad de la violencia armada en Castilla y el riesgo que enfrentan las familias involucradas en conflictos criminales que terminan extendiendo sus consecuencias a otros integrantes del entorno familiar.



