Lo que debía ser una mañana más de trabajo terminó convirtiéndose en una de las experiencias más traumáticas de su vida. La emprendedora Lucy Naquiche Silupú fue víctima de un violento asalto el pasado sábado 13 de junio en su local ubicado en la avenida Grau, frente a la Municipalidad Distrital de Veintiséis de Octubre. Al intentar impedir que delincuentes armados ingresaran a su negocio, recibió un disparo en la pierna izquierda, una herida de la que aún se recupera mientras intenta superar el impacto emocional que le dejó el ataque.
Con evidente conmoción, la empresaria recordó que todo ocurrió cuando se disponía a abrir su establecimiento para iniciar sus labores diarias. Como de costumbre, levantó el portón del local sin imaginar que dos sujetos ya la tenían vigilada desde hacía varios minutos. Fue entonces cuando observó a un hombre acercarse de manera sospechosa y decidió retroceder por precaución. Sin embargo, segundos después descubrió que el candado de seguridad ya había sido retirado por los delincuentes.
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«Cuando me percato de que el delincuente estaba ingresando la mano para jalar el cerrojo, me doy con la sorpresa de que el candado ya no estaba. Entonces opté por lanzarme al portón para protegerme porque adentro estaban mis hijos, estaba mi familia y también mi negocio. No pensé en otra cosa. Lo único que quería era evitar que ingresaran. Fue en ese momento cuando me disparan y la bala me cae en la pierna», relató la emprendedora.
La víctima explicó que reaccionó instintivamente al pensar en el peligro que corrían sus seres queridos. Según contó, el temor de que los delincuentes ingresaran a la vivienda y atentaran contra quienes se encontraban en el interior la llevó a enfrentar una situación en la que sabía que su vida también estaba en riesgo. Afortunadamente, el proyectil solo atravesó una de sus piernas y no comprometió huesos ni órganos vitales.
«Tuve que hacerlo porque todos conocemos cómo actúa esa gente. Ellos no tienen pena, no tienen corazón y no les importa hacer daño. Yo me imaginé que ingresando a mi casa iban a correr riesgo mis familiares. Uno en esos momentos no mide las consecuencias. Hay muchas personas que incluso pierden la vida defendiendo aquello que han construido con tanto sacrificio», manifestó.
La empresaria señaló que detrás de su negocio existen años de esfuerzo y trabajo constante, por lo que resulta doloroso convertirse en blanco de la delincuencia. «Nos cuesta día a día salir adelante, trabajar, generar ingresos para nuestras familias, y que de un momento a otro aparezcan estos delincuentes para quitarnos lo que tanto esfuerzo nos ha costado conseguir. No me dejaron otra opción. Actué por proteger a mi familia y por proteger lo que hemos construido», afirmó.
Agradecida con Dios por una nueva oportunidad
Más allá de la lesión física, Lucy Naquiche confesó que las secuelas emocionales han sido profundas. Tras revisar las imágenes de las cámaras de seguridad, asegura sentirse agradecida de seguir con vida. Incluso recordó un episodio doloroso de su historia familiar que volvió a su memoria tras el atentado.
«La verdad es que le agradezco a Dios porque analizando los videos me doy cuenta de que me ha protegido. Lamentablemente, se me vino a la mente el recuerdo de mi hermano, quien hace años fue víctima de delincuentes que terminaron con su vida. Son momentos muy difíciles los que estoy pasando. Creo que es algo que sienten muchos peruanos que viven con miedo y que ven cómo la delincuencia sigue avanzando», expresó.
Sujetos estuvieron una hora vigilando local
La emprendedora también cuestionó la situación de inseguridad que enfrenta el país y consideró que muchos ciudadanos se sienten desprotegidos frente al accionar de las organizaciones criminales. Aunque reconoció el trabajo que realiza la Policía Nacional en diversos casos, sostuvo que existe una sensación de impunidad que favorece a los delincuentes.
Asimismo, reveló que las grabaciones de seguridad permitieron conocer que los sujetos permanecieron aproximadamente una hora merodeando la zona y esperando el momento adecuado para actuar. Tras perpetrar el ataque y no lograr concretar el robo, los delincuentes huyeron del lugar y fueron recogidos por dos motocicletas que los esperaban en las inmediaciones.
Pese al temor que aún siente, Lucy Naquiche aseguró que no piensa rendirse. Por el contrario, ha decidido reforzar las medidas de seguridad en su vivienda y negocio para proteger a su familia. «Existe el temor, claro que existe, pero no nos queda de otra. Hemos reforzado la seguridad y tomado más precauciones. Lo único que esperamos es que las investigaciones permitan identificar a los responsables y que hechos como este no sigan ocurriendo a otras familias trabajadoras», concluyó.



