El general Óscar Arriola confirmó su renuncia al cargo de comandante general de la Policía Nacional del Perú (PNP), en un contexto marcado por la creciente ola de criminalidad que afecta al país. El oficial explicó que su salida responde a una “decisión personal que pasa por la mirada de la institucionalidad y la gobernabilidad”.
Tras dejar el máximo cargo de la institución policial, Arriola aseguró que se retira con la tranquilidad de haber cumplido con sus responsabilidades. Durante una entrevista en Punto Final, sostuvo que tiene “con mi consciencia tranquila” y destacó el esfuerzo realizado durante su gestión para enfrentar los problemas que afectan a la seguridad ciudadana. “He vivido el terrorismo en primera línea”, recordó, al referirse a su experiencia frente a situaciones de extrema violencia.
Respecto a la actual crisis de inseguridad, el general señaló que la Policía Nacional ha sabido responder ante escenarios complejos y consideró que la institución ha logrado salir airosa de momentos difíciles. En esa línea, recordó que la PNP ha enfrentado “crisis como estas” anteriormente y expresó su esperanza de que la situación pueda mejorar.
Caso de secuestro
Arriola también se refirió al caso ocurrido en Trujillo, donde un empresario minero fue secuestrado y posteriormente se produjo el asesinato de cuatro de sus acompañantes. El exjefe policial afirmó que las cinco personas detenidas por este caso participaron de “manera directa” en los hechos y precisó que los investigados “han estado en el espacio donde se produjeron los hechos”.
Asimismo, informó que, tras las capturas, se encontraron comunicaciones que vincularían a los detenidos con Jhonsson Smit Cruz Torres, alias ‘Pulpo’, señalado en relación con la organización delictiva. Óscar Arriola indicó que existen diversos elementos que son evaluados por las autoridades y remarcó que “hay muchos elementos de convicción que el Ministerio Público viene manejando”.
Sucesor
En tanto, el actual jefe del Estado Mayor de la PNP, Freddy López Mendoza, asumirá como próximo comandante general de la institución. El oficial afirmó que la Policía continuará trabajando para recuperar la seguridad y aseguró que logrará brindar tranquilidad a la ciudadanía “en algún momento”, en medio de la preocupación generada por el avance de la delincuencia.
López Mendoza también defendió las acciones policiales desarrolladas tras el secuestro ocurrido en Trujillo y rechazó que se pueda hablar de apresuramientos en las detenciones. Desde su perspectiva, los procedimientos realizados durante la investigación fueron “los más acertados”, debido a la gravedad y magnitud del caso.
Finalmente, el próximo comandante general remarcó la necesidad de que la Policía actúe con rapidez frente a hechos criminales de gran impacto. “Cuando un hecho de esta magnitud ocurre las cosas que hace la policía deben ser céleres, rápidas”, afirmó, mientras la institución se prepara para una nueva etapa bajo su conducción.



