El Pleno del Congreso de la República aprobó por unanimidad un dictamen que endurece las sanciones penales contra quienes cometan maltrato animal con actos de crueldad, abandono y agresión sexual contra animales domésticos y silvestres. La propuesta legislativa recibió 91 votos a favor y obtuvo exoneración en segunda votación, por lo que continuará con el trámite correspondiente para su eventual promulgación por parte del Poder Ejecutivo.
La iniciativa modifica el artículo 206-A del Código Penal e incorpora nuevos agravantes frente a casos de violencia extrema contra animales, en medio del creciente número de denuncias registradas en el país por maltrato animal. Entre las medidas aprobadas se establece que las personas que provoquen la muerte de un animal mediante actos de crueldad o abandono podrán recibir penas de hasta ocho años de prisión, además de multas e inhabilitaciones.
El dictamen fue sustentado por la Comisión de Justicia y Derechos Humanos y reúne seis proyectos de ley que buscan fortalecer la protección animal. El texto aprobado contempla sanciones más severas para quienes ocasionen lesiones graves a los animales, como pérdida de órganos, sentidos o extremidades principales. Asimismo, se incorporan agravantes cuando las agresiones se cometan utilizando fuego, armas, veneno o cuando los hechos se difundan a través de redes sociales.
Agravante
Uno de los puntos más relevantes de la reforma es la inclusión expresa de la agresión sexual contra animales como delito agravado. Asimismo, el documento precisa que cualquier forma de acceso carnal o introducción de objetos o partes del cuerpo por vías genitales, ano-genitales o bucales tendrá una sanción penal. Según el texto sustitutorio, estas conductas podrían recibir penas de entre cuatro y ocho años de cárcel.
Además, la propuesta establece que si el animal muere a consecuencia de la agresión sexual, las condenas podrían elevarse hasta los 12 años de prisión. También se incrementarán las sanciones cuando existan circunstancias agravantes, como la difusión del acto, la existencia de lesiones graves o cuando el agresor tenga una relación de cuidado, responsabilidad o autoridad sobre el animal afectado.
Dentro de los fundamentos aprobados por la Comisión de Justicia, se señala que la finalidad de la ley es reforzar la protección de los animales reconociéndolos como “seres sintientes”. El dictamen sostiene que la norma busca prevenir la repetición de estos actos de violencia y fomentar una cultura de respeto, empatía y protección hacia los animales domésticos y silvestres en el país.



