El asesinato del empresario Jorge Luis Avendaño Ontaneda, de 29 años, ocurrido luego de ser secuestrado en la carretera Panamericana Norte, es investigado por la Policía bajo la hipótesis de un presunto ajuste de cuentas. El jefe de la Región Policial de Piura, general Daniel Jares Reyme, informó que ya se conformaron dos equipos de investigación y dos equipos de inteligencia para esclarecer el crimen e identificar a los responsables.
Según explicó Jares, el ataque ocurrió alrededor de las 11:45 de la mañana, cuando Avendaño Ontaneda se desplazaba en una camioneta blanca por la carretera Panamericana Norte, en el distrito de Marcavelica, provincia de Sullana. Una motocicleta sin placa y un automóvil Toyota Corolla negro interceptaron su vehículo. Sujetos armados descendieron, realizaron disparos y obligaron a la víctima a bajar para luego subirla al automóvil y trasladarla con rumbo desconocido. Tras conocer el hecho, la Policía activó el Plan Cerco y movilizó a sus unidades para iniciar la búsqueda.

Exigían 100 mil soles
Horas después, la familia recibió una llamada desde un número telefónico de Colombia en la que supuestos secuestradores exigían 100 mil soles por la liberación de Avendaño. Sin embargo, cuando los familiares solicitaron una prueba de vida, esta no se entregó. Jares señaló que incluso existe la posibilidad de que quienes realizaron la llamada hayan intentado aprovecharse de la situación tras conocer el secuestro.
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Posteriormente, cerca de las 10 de la noche, la Policía ubicó el Toyota Corolla utilizado en el hecho en la avenida Grau, en la intersección con Evitamiento y Jardines Celestiales, en el distrito Veintiséis de Octubre. El vehículo había sido calcinado.
Mientras que las esperanzas de hallar con vida al comerciante terminaron al promediar las 11:20 de la noche, cuando los agentes encontraron el cuerpo de Avendaño en las inmediaciones de la quebrada Las Monjas, en la carretera hacia Curumuy. El general Jares indicó que la víctima presentaba entre tres y cuatro impactos de bala y que, según las primeras diligencias, tenía una herida en la pierna izquierda, un torniquete, las manos maniatadas y hematomas en diferentes partes del cuerpo, lo que evidencia que sufrió tortura antes de su muerte.

Además, la Policía encontró dos teléfonos celulares pertenecientes a la víctima, los cuales se analizarán por personal especializado para determinar sus últimas llamadas y comunicaciones.
Móvil
Respecto al móvil del crimen, Jares señaló que todavía se trata de una investigación en reserva, pero que una de las principales hipótesis apunta a un presunto ajuste de cuentas. El jefe policial indicó que Avendaño fue detenido en dos oportunidades en el 2025 por un presunto delito de contrabando y que los investigadores buscan determinar si habría estado relacionado con otras actividades ilícitas. “Posiblemente por un cierre de dinero o de drogas”, sostuvo el general al referirse a una de las líneas que se vienen evaluando.
La Policía tampoco descarta que detrás del crimen exista una organización criminal integrada por delincuentes de Sullana y ciudadanos extranjeros, específicamente ecuatorianos. Jares señaló que los responsables podrían estar vinculados a una banda dedicada a actividades como extorsión y sicariato. Asimismo, se investiga si los autores del asesinato tendrían relación con otros hechos criminales registrados en la provincia de Sullana.
Buscan a asesinos
Otro elemento que será determinante en las próximas horas es la identificación de los ocupantes del Toyota Corolla. El general Jares precisó que el vehículo no tenía una denuncia por robo y que pertenece a una ciudadana que reside en Lima, por lo que la Policía trabaja para ubicarla y establecer cómo terminó la unidad en el secuestro. La placa de rodaje ya se encuentra en poder de los investigadores.
La Policía sostiene que, por ahora, se encuentra en una etapa inicial de las diligencias y que la investigación permanece en reserva. No obstante, Jares adelantó que podrían producirse detenciones en las próximas horas, conforme los equipos de la Divincri y de inteligencia avancen en la identificación de los presuntos implicados. La revisión de los celulares de la víctima, el análisis del vehículo calcinado, las evidencias recogidas en la escena y las declaraciones de los involucrados serán claves para reconstruir las últimas horas de vida de Jorge Avendaño y determinar quiénes ordenaron y ejecutaron el crimen.



