Más de 500 familias del litoral de Piura dependen del buceo artesanal para su sustento, pero quienes realizan esta actividad enfrentan graves riesgos para su salud y seguridad. Ante esta situación, siete organizaciones de Máncora, Los Órganos, Talara, Paita, Bayóvar e Isla Lobos de Afuera conformaron el Comité Regional de Extractores del Recurso Pulpo-Piura.
Los dirigentes advierten que los accidentes asociados al buceo pueden provocar enfermedad por descompresión, parálisis y otras complicaciones que requieren atención inmediata. Según estadísticas disponibles hasta marzo de 2025, se registraron 50 accidentes durante el buceo, con 25 fallecidos. Al menos ocho murieron antes de recibir atención médica y en todos estos casos se presentó la enfermedad descompresiva.
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Antonio Llenque, vicepresidente del Comité Regional, expresó su preocupación por la falta de infraestructura especializada en la costa piurana. Los buzos artesanales señalan que actualmente no cuentan con cámaras hiperbáricas ni personal médico especializado para atender oportunamente las emergencias derivadas de sus jornadas de trabajo.
A esta problemática se suma la falta de definición de la cuota de pesca de pulpo para 2026, solicitud que el Comité presentó ante el Ministerio de la Producción en octubre de 2025. “Necesitamos la atención oportuna de las autoridades competentes como IMARPE y fiscalización de Produce”, señalaron los dirigentes, quienes consideran que una decisión oportuna permitiría planificar sus faenas y brindar mayor estabilidad a las familias que dependen de esta actividad.
Adoptar medidas
El presidente del Comité Regional, Julio Benites, también destacó la importancia de fortalecer la fiscalización y respetar la talla mínima de captura establecida para el recurso. “El comité promueve activamente el respeto a las tallas y peso mínimo permitido (1 kg por ejemplar) para la preservación de la especie marina y la erradicación gradual de la pesca ilegal”, afirmó.
Por ello, las organizaciones solicitan a PRODUCE, IMARPE, DIREPRO, FONDEPES, SERNANP y DICAPI adoptar medidas para mejorar las condiciones de seguridad y atención sanitaria de los buzos artesanales. Entre sus principales pedidos figuran la implementación de cámaras hiperbáricas, equipamiento adecuado y personal médico especializado en la zona costera.
El Comité Regional sostiene que garantizar condiciones seguras y establecer reglas claras permitirá avanzar hacia una actividad pesquera más formal y sostenible. Los buzos, mientras tanto, aseguran que continuarán promoviendo el cumplimiento de las normas y la protección del recurso pulpo, pero consideran indispensable que las autoridades atiendan las necesidades que están fuera de su alcance.



