La investigación por la desaparición del joven universitario Anthony Camizán Guerrero, ocurrida el 21 de agosto de 2022, dio un nuevo giro tras la reciente declaración de Jeny Carla Ocaña Julca, quien figura como testigo clave en el proceso y que habría incurrido en serias contradicciones respecto a su vínculo con policías involucrados en el caso.
En un primer momento, Ocaña Julca negó haber mantenido una relación sentimental con el suboficial Mell Gipson Sancarranco Vega, actualmente recluido en el penal de Piura con nueve meses de prisión preventiva, investigado por la presunta venta del teléfono celular del joven desaparecido. También negó haber sostenido comunicaciones con él y con el policía prófugo Edixon Córdova Godos, otro implicado en la investigación.
No obstante, durante su última declaración rendida el martes 6 de enero ante las autoridades, la testigo reconoció por primera vez que sí mantuvo una relación amorosa con Sancarranco Vega. Según consta en el acta fiscal, Ocaña indicó que lo conoce desde el año 2020, que inicialmente fueron amigos y que sostuvieron una relación sentimental desde el 2022 hasta diciembre del 2025. Asimismo, aceptó conocer a Edixon Córdova Godos desde el mismo año, precisando que la relación con él fue solo de amistad ya que laboraba en la comisaría de Chanchaque.
Estas afirmaciones contrastan con lo declarado el 17 de julio de 2025, cuando negó rotundamente cualquier vínculo sentimental con Sancarranco. Sin embargo, dijo que negó la relación en aquel momento porque su madre no tenía conocimiento de dicha relación en ese momento.
Más evidencia
Otro aspecto que ha generado cuestionamientos por parte del Ministerio Público son las conversaciones vía WhatsApp entre la testigo y Sancarranco Vega, en las que el suboficial le habría indicado cómo responder ante las autoridades. En los mensajes se leen frases como: “si te preguntan”, “dices que sí”, “no te pongas nerviosa” o “di no recuerdo”. Ocaña sostuvo que dichos chats corresponden al día de su declaración anterior y que se encontraba preocupada por conectarse a la diligencia virtual.
Respecto a la presunta existencia de una conversación grupal entre ella, Sancarranco Vega y Córdova Godos, la testigo lo negó reiteradamente, atribuyendo cualquier mención a un error del autocorrector. “Nunca existió un grupo de WhatsApp entre los tres”, afirmó ante los fiscales, pese a que en las capturas se hace referencia explícita a dicha conversación.
Las inconsistencias detectadas en el testimonio de Jeny Ocaña Julca serán evaluadas por la Fiscalía, que continúa recabando elementos para esclarecer el paradero de Anthony Camizán Guerrero, un caso que permanece sin resolverse y que mantiene a su familia y a la opinión pública a la espera de justicia.
Fuente: Correo



