El histórico Club Unidad Vecinal busca recuperar su protagonismo en el baloncesto piurano en medio de un contexto marcado por la desarticulación y el trabajo aislado entre instituciones deportivas. Con más de 60 años de historia y un fuerte arraigo en su comunidad, la actual dirigencia, encabezada por Juan Carlos García, ha puesto en marcha un proyecto de largo aliento que apunta no solo a reflotar al club, sino también a sentar bases sólidas para el desarrollo integral del básquet en la región, apostando principalmente por la formación de menores.
Para ello, contrató al experimentado entrenador cubano Pedro Cobarrubia Borrego, quien no solo asumió el reto de reflotar al club, sino que también lanzó una advertencia sobre la situación actual del deporte en la región. “El básquet piurano está muy fragmentado, con ideas solitarias. El día que todos trabajen hacia un objetivo común, el nivel va a mejorar en todo sentido”, señaló.
Ejes principales
El técnico explicó que su labor se centra en dos ejes principales: recuperar el nivel competitivo del Club Unidad Vecinal y contribuir al desarrollo integral del básquet en Piura. “Se nos ha encomendado promover el baloncesto en niños y jóvenes, formar selecciones en las distintas categorías y trabajar de la mano con otras instituciones que compartan esta visión, pero respetando las etapas correctas de aprendizaje”, indicó.
En ese marco, ya se viene ejecutando la primera fase del proyecto con la implementación de una academia formativa, donde se trabaja con menores que luego serán segmentados según sus habilidades y nivel de progreso.
Como parte de este proceso, el club también ha puesto en marcha un campamento técnico que se desarrollará en seis sábados, sumando un total de 12 horas de entrenamiento intensivo. Este espacio está dirigido a jóvenes con experiencia previa y busca fortalecer aspectos fundamentales del juego como el lanzamiento, el dribbling y la defensa. Para Cobarrubia, este tipo de iniciativas son claves para corregir deficiencias estructurales del básquet local. “Hay que trabajar desde la base, enseñar bien los fundamentos e identificar a los talentos desde pequeños, tal como se hace en otros países”, remarcó.
Refuerza el valor histórico del club
Durante su llegada, el entrenador destacó el valor histórico y social del Club Unidad Vecinal, institución con más de 60 años de trayectoria que, según indicó, mantiene un fuerte vínculo con su comunidad. “Aquí hay una conexión especial entre los vecinos, los hinchas y la cancha. Ese vínculo estuvo un poco dormido, pero ahora existe un gran interés por recuperarlo y devolverle su sitial”, afirmó, resaltando el compromiso de la dirigencia encabezada por García y el entusiasmo de exjugadores y vecinos.
Con más de tres décadas de experiencia como entrenador, once años como jugador de selección nacional y una destacada etapa en África —donde logró dos campeonatos—, Cobarrubia tiene claro el camino a seguir. Su meta es no solo alcanzar títulos a nivel local y nacional, sino también formar deportistas disciplinados y profesionales.
En esa línea, hizo un llamado directo a los clubes de la región: dejar de lado los egos, evitar la competencia desmedida por resultados inmediatos y apostar por la formación de jugadores desde temprana edad. “Si no se construyen bases sólidas, el básquet no va a crecer. La clave está en trabajar unidos”, concluyó.



