A pocos días de celebrar el Día del Maestro, la región Piura enfrenta una realidad desoladora que ensombrece cualquier homenaje: la deuda social con los docentes ha alcanzado la de 806,568,425.93 soles. Este monto, acumulado por años de beneficios laborales impagos como la preparación de clases y CTS, representa una crisis humanitaria y financiera de gran magnitud que mantiene en vilo a miles de familias.
También puedes leer: Agricultores del Bajo Piura denuncian abandono del Estado y exigen medidas urgentes ante crisis del agro y fenómeno El Niño
El mapa de esta deuda muestra puntos críticos de abandono, concentrándose principalmente en la UGEL Luciano Castillo Colonna, con más de 191 millones, y en la sede central de Piura-Educación, que supera los 415 millones de soles.
Para entender la naturaleza de esta obligación, la Procuradora del Gobierno Regional de Piura, Rosa Mercedes Chinchay Labrín, explica que para acceder a estos pagos los maestros deben atravesar largos procesos legales: «La deuda social está referida expresamente a las obligaciones relacionadas con derechos de orden laboral que el gobierno a nivel en este caso del de gobierno regional de Piura adeuda a cada uno de los trabajadores». Sin embargo, la funcionaria advierte que, a pesar de existir sentencias firmes, las decisiones del Ejecutivo y el Congreso vuelven crítico el panorama para este año: «Lamentablemente, en el presente ejercicio 2026 la ley de presupuesto no ha contemplado ningún recurso ni siquiera a Piura ni a ninguna de las regiones del país para destinarlos a dicho pago».
SINDICATO DE MAESTROS SE PRONUNCIA
Esta falta de presupuesto nacional y regional ha dejado a unos 9,000 maestros piuranos con sentencia judicial en un estado de vulnerabilidad total. Para el gremio docente, esto no es solo un problema de números, sino de vidas que se apagan en la espera. Miguel Puescas Rodríguez, Secretario General del Sindicato Magisterial, denuncia la indiferencia estatal frente al sufrimiento de sus colegas: «La intransigencia de los gobiernos de turno se niega a darnos presupuesto para el pago de esa deuda, aún sabiendo que hay profesores que mueren casi a diario con cáncer o en otra naturaleza, pero en completamente en el abandono». Puescas enfatiza que la situación ha llegado a extremos dolorosos: «Hasta la semana pasada hemos sepultado a una a un maestro en condiciones de extrema pobreza».
A pesar de que existen criterios de prioridad para personas con enfermedades terminales o mayores de 65 años, la ausencia de fondos en la Ley de Presupuesto 2026 ha paralizado cualquier intento de amortización. Los dirigentes señalan que, mientras se destinan recursos a otros sectores como la compra de aviones, el maestro piurano sigue siendo relegado. La desconfianza crece ante lo que consideran «discursos politiqueros» que no se traducen en transferencias reales del Ministerio de Economía y Finanzas.
Estamos próximos a celebrar el Día del Maestro, ¿pero acaso estamos para celebrar? Mientras la cifra de la deuda supera los 800 millones de soles, a los docentes de la región se les sigue negando un derecho básico, ignorando el esfuerzo de toda una vida dedicada a la educación en Piura. La justicia para ellos sigue atrapada en expedientes judiciales y en un presupuesto que, para este año, simplemente les ha dado la espalda.



