En medio de lamentables y peligrosas condiciones reciben clases los estudiantes del colegio N° 14987 del centro poblado La Mariposa, en Piura. Una inspección de la Contraloría detectó que los escolares de primero a sexto grado de primaria desarrollan sus actividades en un local comunal acondicionado como plan de contingencia, pero que presenta serias deficiencias de infraestructura que podrían poner en riesgo su seguridad y salud. El problema se agrava porque la obra de rehabilitación del colegio permanece paralizada e inconclusa.
Las condiciones encontradas resultan preocupantes. En las aulas funcionan techos de calamina con agujeros y signos de corrosión, mientras que en otros ambientes existen paredes de drywall deterioradas, con huecos y estructuras metálicas expuestas. La Contraloría constató además la presencia de pernos y tornillos con puntas y corrosión en las estructuras que dividen las aulas, un peligro especialmente serio al tratarse de ambientes donde permanecen niños de primero a sexto grado.
Asimismo, la inspección evidenció ambientes sin iluminación eléctrica y, en una de las aulas donde había un foco, este no funcionaba. Las ventanas tampoco ofrecen garantías adecuadas: algunas hojas corredizas fueron retiradas debido al deterioro y al riesgo de caída. La estructura metálica expuesta y los elementos oxidados convierten estos espacios en ambientes poco seguros para los menores.
Patio no brinda seguridad y servicios higiénicos sin pésimos
El panorama empeora en el patio de recreo. Parte del techo de calamina se había desprendido y permanecía en el suelo, mientras que otra zona estaba cubierta con esteras deterioradas sostenidas por cañas de guayaquil inclinadas y en mal estado. Es decir, los estudiantes no solo tienen que aprender en ambientes improvisados, sino que incluso el espacio destinado para su recreación presenta elementos deteriorados que generan preocupación por su estabilidad.
Por su parte, los servicios higiénicos tampoco escapan a la precariedad. Los baños destinados para niñas, niños y docentes están construidos con triplay deteriorado y presentan puertas malogradas. La Contraloría también encontró inodoros sin tapa y deficiencias en los módulos de lavado de manos. Se trata de condiciones que contrastan con el derecho de los estudiantes a recibir una educación en ambientes adecuados y seguros.
A todo ello se suma un problema sanitario en los alrededores del plantel. Durante la inspección se constató la existencia de basura, residuos sólidos y restos de cenizas de basura quemada en la parte posterior del cerco perimétrico, además de restos de excremento. Según lo registrado por los auditores, la directora señaló que en algunos momentos el olor generado por la quema de basura resulta insoportable.
Una obra que debía resolver el problema sigue paralizada
El trasfondo de esta situación es una obra de rehabilitación que debía brindar una solución definitiva a la comunidad educativa. La Municipalidad Provincial de Piura suscribió el 10 de febrero de 2023 un contrato con el Consorcio La Mariposa para ejecutar la rehabilitación del local escolar por S/ 2 millones 746 mil 120,52, con un plazo de 150 días calendario. Sin embargo, el contrato fue resuelto en abril de 2024 por una causal atribuida al contratista y, desde entonces, la obra permanece paralizada e inconclusa, a la espera de financiamiento para ejecutar el expediente técnico del saldo de obra.
Mientras la obra permanece detenida, los estudiantes continúan utilizando el local comunal previsto originalmente como un espacio temporal de contingencia durante la ejecución de los trabajos; la misma que no brinda las condiciones.
La preocupación aumenta porque Piura se encuentra en alerta por El Niño Costero y, según el propio informe, desde septiembre se incrementa el riesgo de lluvias asociadas a este fenómeno. Ante ello, la infraestructura donde se brinda actualmente el servicio educativo no reúne las condiciones adecuadas para proteger a estudiantes y docentes ni para garantizar la continuidad de las clases ante un eventual escenario de lluvias.
Frente a este escenario, la Contraloría identificó una situación adversa y recomendó a la Municipalidad Provincial de Piura adoptar las acciones preventivas y correctivas necesarias. La entidad deberá comunicar al Órgano de Control Institucional, en un plazo máximo de cinco días hábiles, las medidas adoptadas o por adoptar para atender las deficiencias advertidas.



