El actual proceso electoral se desarrolla en un escenario complejo y atípico, marcado por la alta cantidad de candidatos y la confusión del electorado al momento de decidir su voto. Así lo advirtió el especialista en opinión pública y catedrático de la Universidad de Piura, Fernando Huamán Flores, quien explicó que la ciudadanía no solo debe elegir entre 36 aspirantes a la presidencia, sino también a representantes al Senado, Cámara de Diputados y Parlamento Andino, lo que dificulta aún más la toma de decisiones informadas.
Propuestas populistas
En ese contexto, el analista señaló que gran parte de la población aún no tiene definido su voto, lo que ha llevado a los candidatos a centrar sus campañas en estrategias populistas antes que en propuestas sólidas y viables. “Estamos teniendo una serie de propuestas descabelladas que solamente buscan que el público voltee la mirada al candidato”, sostuvo, al precisar que esta dinámica responde a la necesidad de captar la atención de un electorado que todavía no comprende del todo el proceso electoral.
LEER MÁS: ONPE: consulta aquí si eres miembro de mesa para las próximas elecciones
Asimismo, advirtió que muchas de estas propuestas carecen de sustento técnico e incluso exceden las competencias de los cargos a los que postulan los candidatos. Esta situación, indicó, no solo distorsiona el debate público, sino que también contribuye al debilitamiento de la institucionalidad democrática. “El populismo es para recibir el aplauso fácil, pero finalmente la democracia es la que termina pagando las facturas”, afirmó, al explicar que las promesas incumplibles alimentan la desconfianza ciudadana hacia las instituciones.
Los indecisos el factor decisivo
En paralelo, Huamán destacó que los candidatos que lideran las encuestas han alcanzado un nivel de estancamiento debido a que su respaldo se sustenta en un voto duro, es decir, un grupo de electores fieles que difícilmente cambiarán su preferencia. Sin embargo, advirtió que el verdadero factor decisivo será el voto indeciso. “Si mañana fueran las elecciones, quien gana son los indecisos”, enfatizó, al describir a este grupo como una “olla a presión” que podría inclinar la balanza hacia cualquier candidatura.
El especialista también subrayó que el debate presidencial será un momento clave para definir el rumbo de estos votantes indecisos, ya que permitirá contrastar propuestas y evaluar su viabilidad. No obstante, advirtió que la gran cantidad de candidatos limita los espacios en medios de comunicación para un análisis profundo, lo que reduce las oportunidades de que la ciudadanía acceda a información de calidad para decidir su voto.
Finalmente, consideró necesario replantear el marco electoral y fortalecer los mecanismos de fiscalización de campañas, ya que actualmente no existen sanciones para los candidatos que formulan promesas inviables. Además, cuestionó que muchos aspirantes al Congreso ofrezcan obras públicas, pese a que no cuentan con iniciativa de gasto, lo que evidencia un desconocimiento o distorsión de sus funciones. En ese sentido, advirtió que, de no corregirse estas prácticas, el proceso electoral podría profundizar la erosión institucional y el desencanto ciudadano con la política.



